¿Por qué las matemáticas son difíciles?

Algunos autores mencionan que en muchas ocasiones ciertas técnicas de aprendizaje en etapas pasadas pueden terminar entorpeciendo la futura formación, por ejemplo, en los primeros años de primaria se nos enseña que no existen números menores a cero, lo cual eventualmente termina siendo falso en la materia posterior de aritmética y causa un bloqueo conceptual. 

 

Entre otros errores de enseñanza también cabe recalcar la casi nula posibilidad de reconocimiento de errores en los procedimientos matemáticos. Normalmente cuando un alumno se equivoca simplemente se tacha la respuesta sin la aclaración de dónde estuvo su error y se continúa con los temas; entonces los alumnos simplemente se sienten castigados y no saben ni tienen ganas de generar reflexiones. 

 

Aunado a esto, si el alumno ya siente que las matemáticas son pesadas y ya las tiene asociadas con castigo y equivocaciones entonces continuar trabajando ejercicios de este tipo empieza a parecer un castigo.  

 

Popularmente se considera que la habilidad para las matemáticas es algo innato, algo que no se puede aprender, por lo que cualquier malentendido o equivocación termina volviéndose una justificación interna de que efectivamente no pueden ser buenos.

 

Otra cosa que puede desalentar a las personas dentro de este ámbito es el hecho de que no suele estar escolarizado para las personas con un procesamiento más lento y profundo debido a que la habilidad matemática en las escuelas está fuertemente asociada con la rapidez en los cálculos, generando la concepción de que esta disciplina está solamente dirigida a personas con agilidad mental inmediata. 

 

Retomando el tema de los ejercicios, una práctica muy común en la enseñanza de matemáticas es explicar un problema y de tarea dejar varios ejercicios con una resolución similar, lo cual genera la ilusión de que se comprende el tema, el alumno termina por memorizar las fórmulas en lugar de comprender el por qué se usa. En los exámenes o en tareas donde se encuentren ejercicios que no tienen la misma resolución el estudiante se queda sin herramientas debido a que no logró entender qué se usa y cuándo. 

 

Para empezar a concluir, sabemos que las dificultades en las matemáticas no son un sinónimo de incapacidad en la inteligencia, sino más bien es una disciplina sumamente rígida y metódica que requiere de un dominio total de temas anteriores para poder progresar de manera satisfactoria. Podemos decir que los principales errores se concentran en la estructura pedagógica, hay que transformar su enseñanza y abordar su aprendizaje desde la construcción de sentido y la confianza cognitiva.

Sofía Paola Salazar

Estudiante de psicología.
Universidad La Salle

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